martes, 6 de septiembre de 2011

Arte y psicología

Arte y psicología

Por Arturo Martínez Murga

Definición de Arte

Los conceptos y definiciones de arte son muy variables y unas excluyen a otras, se puede decir que nadie tiene una definición completa y exacta de lo que es el arte.

Entonces podemos decir que la definición de arte aun es “vacante” y tal vez nunca se llegue a una definición total. Sin embargo podemos encontrar algunas buenas definiciones como la siguiente:

“El concepto moderno (podría denominarse como amplio) es el que entiende como arte a toda aquella manifestación de la actividad humana (no sometida a reglas concretas) que se expresa en forma subjetiva, única e irreproducible de algo real o imaginario. Otro concepto rescatable entiende al arte como la manifestación de la mente, de la inteligencia humana, por la cual se expresa la creatividad con la finalidad de establecer una comunicación entre el artista y el observador, intentando en medida de lo posible, la transmisión de sentimientos y sensaciones.”1


Es notable la diferencia hecha ya desde este momento con el artesano, su artesanía y la obra de arte, tenemos involucrados ya conceptos de obra “única”, “irrepetible”. Sabemos que la artesanía es producida en masa, que lleva un proceso paso a paso, así como que la obra de arte, aunque mas flexible en su proceso, mas difícil es en su concepción.

Entonces quedamos en que el arte abarca expresiones y que su belleza no se refiere tanto a la habilidad del artista sino mas bien a la capacidad que este tenga de manifestar un sentimiento que en si, y por ser un sentimiento humano ya esta investido de belleza.

Aunque para esto, requiera de cierta habilidad sobresaliente y que se ajuste a los cánones de su tiempo y lugar, aunque la historia del arte nos muestra que es esto en algunas ocasiones erróneo

También se hace hincapié en su labor de comunicación, de lo que quiere expresar el artista a quines observen, sientan o escuchen su obra. Pues la obra de arte compone un medio eficaz de comunicación. Ahondando en este tema, se puede señalar el hecho de que existen muchas culturas que apenas han dejado vestigios, culturas que han desaparecido prácticamente de la historia, que parecen haber sido borradas de la faz de la tierra, de las que se perdió información con el transcurso de los siglos, hasta ser un verdadero misterio. De ellas ahora solo quedan algunas formas de arte, pero, a través de ellas, podemos dilucidar aspectos importantes de sus creencias, maneras de vivir, cómo concebían al mundo, a qué temían, qué celebraban, qué admiraban… en fin, un medio de comunicación lo suficientemente perfecto como para con un puñado de piezas, explicar de una manera singular, la historia y cultura de un pueblo entero. Podria decirse que es una forma de comunicación social.

Finalmente, resaltamos de la anterior definición que incluye el hecho de que el artista ofrece una visión de la realidad pero también de la irrealidad y podemos meter aquí algún concepto mas, ofrece una visión del inconsciente y de lo externo y que nos sirve para conocer mejor a su creador y por ende a la sociedad en donde se haya inmerso.

Es pues una comunicación más efectiva, en un nivel superficial, y en un nivel profundo, que por lo mismo, no requiere necesariamente de un conocimiento profundo de la teoría del arte, aunque claro, seria de utilidad irreemplazable.

Otra definición de arte nos dice lo siguiente: Usualmente se le llama arte a la actividad mediante la cual el ser humano expresa ideas, emociones o, en general, una visión del mundo, a través de recursos plásticos, lingüísticos, sonoros, o mixtos.
El arte expresa percepciones y sensaciones que tienen los seres humanos que no son explicables de otro modo. Se considera que con la aparición del Homo sápiens, el arte tuvo en un principio una función ritual, mágico-religiosa, pero esta función cambió a través del tiempo.
La noción de arte es hoy sujeta a profundas polémicas. Esto debido a que el significado de la palabra "arte" varía según la cultura, la época, el movimiento, o el grupo de personas para las cuales el término es productor de sentido.”2
2) http://es.wikipedia.org/wiki/Arte
Tomamos pues al arte como un medio de expresión social, como un medio que no solo nos comunica datos históricos sobre una cultura, datos palpables sobre una sociedad, también nos ofrece información vedada por otros medios, información poco común, información no accesible por medios simples y comunes. Por tanto, la comprensión de la expresión artística de un pueblo, nos ayuda a la comprensión de sus habitantes, y esta proposición puede también invertirse, y tomarse a la inversa.


Sin embargo el arte inicia con un fin mas bien utilitario, para adornar por ejemplo los cuchillos que empleaban para cazar los hombres primitivos, también hablamos de un fin “mágico” en el arte, superstición, creencias antiguas, etc, cuando nos ocupamos de pintura rupestre en cavernas obscuras y de manos mutiladas plasmadas en la roca con la ayuda de tintas extraídas de plantas.

Es después, con el florecimiento de las grandes culturas, cuando el arte adquiere sus funciones arriba mencionadas.

Se convierte en una expresión del ser individual, de los sentimientos patrióticos, románticos, miedos, hasta llegar a la expresión social, el arte se convierte en un reflejo de la realidad y contexto del artista. El artista constituye como cada individuo inmerso en sociedad, un “recipiente” donde se vierte el contenido o extracto social de su medio circundante, el cual, quiera o no, es reflejado en su obra, sea esta su intención o sea algo periferico para él.

Entonces cualquier obra puede decir algo sobre el contexto en el que fue creada.

Y esto último es sobre lo que trata la presente investigación.

Pero no estaría completa sin la participación de la ciencia encargada del estudio de la mente humana, que nos dará una visión mas amplia y significativa de qué motiva al ser humano cuando crea una obra de arte.

La disciplina que aporta este conocimiento es la psicología del arte, que ha ido enriqueciéndose casi desde que existe la psicología.

“La Psicología del Arte es el ámbito psicológico que estudia los fenómenos de la creación y la apreciación artística desde una perspectiva psicológica. Han sido trascendentales para el desarrollo de esta disciplina contribuciones tales como las de Gustav Fechner, Sigmund Freud, la escuela de la Gestalt (dentro de la que destacan los trabajos de Rudolph Arnheim), Lev Vygotski y Howard Gardner.”

“La palabra arte proviene de un antiguo vocablo de origen pre-helénico (“artao”), que viene a significar “aquello que debe ser juntado, unido” o “algo que une”. De manera, en sus orígenes, el Arte sería todo aquello que tiende a unir partes separadas. Pero, ¿a qué tipo de partes nos referimos?. Principalmente, el arte une al creador con su obra, con él mismo y con todo aquel que accede a la misma. De este modo al arte podría comprenderse como un modo de comunicación que sigue unos patrones algo particulares, dependiendo del tipo de obra a la que nos refiramos. Por ejemplo: en la música, será el sonido; en la pintura, los materiales pictóricos; en la danza, el movimiento…, etc.
Pero en la obra de arte también está la historia, lo religioso, lo económico, lo político, el momento cultural, lo institucional,... Se podría decir que el arte es un testigo que da cuenta de las distintas épocas de la vida del hombre.
Bien es cierto que en algunos artistas no existe ese vínculo social, pero al hombre no le es posible escapar al entorno cultural en el que se desarrolla. Tenemos ejemplo de esto en la Historia del Arte, en la que se estudia la trayectoria de muchos artistas que se sumergieron tanto en su propia interioridad, que el legado que transmitieron fue su misma intimidad, sus características singulares. Y creo que un grupo significativo de ello son los pintores surrealistas (como Salvador Dalí…), tan relacionados con los temas vinculados al Inconsciente. Este vínculo con la interioridad podemos encontrarlo también en la Literatura, en la música, etc.”3

La psicología del arte señala una comunicación de “inconsciente a inconsciente”, explicándose asi la fascinación que tenemos por distintas obras de arte, pero este aspecto profundo del gusto por la creación artística, no es el tema que ocupa esta investigación, sino su origen y motivación social.

Pero no podemos quedarnos con la simple explicación singular de cada persona y sus sentimientos, que es sumamente interesante, pero que no aporta a nuestro trabajo, ademas, que difícilmente puede hablarse de una explicación individual que no tenga una explicación u origen social. Si hablamos de psicología individual del artista, no se puede ignorar su contexto social.

Que, como leemos algunos renglones arriba, abarca aspectos religiosos, económicos, políticos, etc. Dándole al estudio del arte, una serie de aspectos de importancia capital para la comprensión, análisis e incluso predicción de una cultura y sociedad determinada. Puede entonces decirse tambien, que satisface una necesidad, una necesidad de carácter colectivo, que involucra a todos los individuos que conforman un grupo humano, que tienen una identidad y que comparten ademas una historia y una cultura propias.

Tal vez, el estudio del arte, de tiempo atrás, nos provee de una visión privilegiada de la sociedad de ese tiempo, la explicación de sus pasiones, instintos, temores, etc. Pero también tiene una posible proyección a futuro, en su minucioso estudio podemos encontrar la solución de muchos problemas de origen regional, de origen nacional, pues como creía Samuel Ramos, la imitación nos destruye, el volver los ojos hacia lo nuestro, a lo propio, nos terminará salvando. No podemos encontrar la solución a nuestros conflictos en las reformas, cambios, y tendencias creados por culturas distintas, con orígenes distintos, con problemas distintos. La solución la terminaremos hallando en nosotros mismos, y el estudio del arte nacional, puede ser una llave inesperada, que nos ofrecerá la entrada a un conocimiento propio profundo, esclarecedor y original.

El estudio del arte, como auxiliar en la comprensión de la sociedad y cultura de un pueblo es muy extenso y en la presente investigación, se ocupara de la pintura, y en particular de la pintura mural, y del caso especifico de México.

Definiremos rapidamente la pintura de la siguiente manera:


 *Arte de reflejar los sentimientos y los estados de ánimo con pinturas.
*Arte de fijar sobre un objeto perdurable una imagen o momento (impresionismo, pintura histórica...).
*Arte de plasmar sobre una superficie motivos de naturaleza muy diversa, normalmente mediante pigmentos diluidos. Esos motivos pueden existir o no en la realidad, o incluso plasmar escenas reconocibles pero con una percepción distinta a la lógica (ej.: cubismo). 4

Y ahora, definida brevemente la pintura como una de las bellas artes, continuaremos nuestro estudio enfocandonos ahora en el arte mural:

“Pintura mural, decoración de muros o techos mediante diferentes técnicas, con fines ornamentales, religiosos o didácticos. Tradicionalmente se ha utilizado en los interiores de edificios públicos, especialmente las iglesias, y aborda temas religiosos, históricos, alegóricos o patrióticos significativos para el público. La principal característica de la pintura mural es su gran formato. Está estrechamente ligada a los planos arquitectónicos y decorativos y puede servir para dar realce al diseño del interior o para transformarlo, por medio del trampantojo, o trompe l´oeil, con el fin de producir un efecto de dimensiones espaciales diferentes.

Las técnicas de pintura mural abarcan la encáustica, el fresco, el óleo y el temple; de hecho, el término fresco se emplea de forma alternativa al de mural. Otras técnicas que se emplean son la cerámica y, más recientemente, los silicatos líquidos, la pintura acrílica y los esmaltes de porcelana al fuego, así como la fotografía, que entra en la composición de muchos murales modernos. Los mosaicos, utilizados con profusión en la ornamentación de paredes y techos, constituyen un género aparte. La pintura mural es una forma de arte muy antigua. Se encuentra en las paredes de las cuevas prehistóricas, como en las de Altamira, en España, y las de Lascaux, al suroeste de Francia, y constituye un aspecto importante del arte paleolítico. En el Lejano Oriente, la pintura mural se inició en China hacia el año 1700 a.C., de allí se extendió a Corea y Japón. Las paredes de las cuevas de Ajanta, en India, muestran una notable serie de pinturas sobre temas budistas, realizadas al temple (entre el 200 a.C. y el 650 de nuestra era).
La pintura mural era una modalidad artística muy desarrollada en el antiguo Egipto; las paredes y techos de las cámaras mortuorias estaban decoradas al temple con figuras y motivos que simbolizaban la vida en el más allá. El palacio de Cnosos, en Creta, lucía pinturas al fresco, de brillante colorido, que representaban flores, animales y figuras humanas; en la antigua Grecia se acostumbraba a decorar tanto los edificios públicos como las viviendas particulares con pinturas al temple y encáustica y la tradición continuó en la época helenística y romana. Destacan especialmente las pinturas ilusionistas de paisajes, naturalezas muertas, y figuras humanas, halladas en las paredes de
Pompeya y Herculano. En las culturas prehispánicas mesoamericanas se realizaron extraordinarias pinturas murales como las de Cacaxtla en Tlaxcala y las mayas de Bonampak (en México), que conmemoran pasajes bélicos, junto a sus protagonistas, exquisitamente ataviados.


Al principio de los periodos cristiano y bizantino se pintaban al temple y al fresco los interiores de las basílicas; hacia el siglo IV, estas técnicas fueron sustituidas por los mosaicos, si bien, a principios del siglo XIV, la pintura mural fue recuperada en las iglesias del sur de Europa. En el norte, quedó desbancada por las vidrieras de los templos góticos y por los tapices que cubrían los muros de los castillos.

Desde el siglo XVII al XIX, pintores como el maestro flamenco del barroco Petrus Paulus Rubens, el pintor italiano del rococó Giovanni Battista Tiepolo, y el artista español Francisco de Goya, realizaron murales destinados principalmente a edificios civiles y, con la notable excepción de la obra de Tiepolo en Alemania y la de los frescos de Goya en la ermita de San Antonio de la Florida en Madrid, se trataba generalmente de óleos sobre lienzo, que después se fijaban sobre los muros o sobre los techos.

En el siglo XX, la resurrección de la pintura mural se debió principalmente a tres artistas mexicanos, Diego Rivera, José Clemente Orozco y David Alfaro Siqueiros, quienes, desde la década de 1920, trabajaron en distintas ciudades de la República Mexicana, de Estados Unidos y en algunos países de América Latina. A grandes rasgos, su obra la constituyen composiciones de vivos colores, que conmemoran la rebelión del pueblo contra los sistemas opresivos, la formación del mestizaje por la unión entre indígenas americanos y españoles, el pasado histórico y la proyección al futuro, la naturaleza humana con sus contradicciones y, en síntesis, la búsqueda de la esencia humana y su trascendencia hacia la divinidad, todo ello dentro de un marco de monumentalidad. “5

Sobradas razones para justificar el estudio del mural y su larga tradición en Mexico, y principalmente en su expresión final y de mayor fuerza, cuando fue costumbrista, cuando se hizo “glorificadora” de los apectos mas propios del ser nacional.

Primero, su tamaño impone y es significativo al descartar como “inútil” la pintura de caballete, su intenso colorido, refleja psicoanaliticamente, una explosion de sentimientos y fuerza de emociones, necesario para conocer la vivacidad del sentimiento nacional, la fuerza, la tension, la explosion… todos factores reveladores de un carácter especial y no necesariamente comun en cualquier parte del mundo.


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