martes, 13 de septiembre de 2011

ANOREXIA Y BULIMIA

ANOREXIA Y BULIMIA

L.PSICOLOGIA.
GUILLERMINA ACUÑA HARO

ANOREXIA
INTRODUCCIÓN
El término anorexia proviene del griego a-/an- (negación) + orégo (tender, apetecer). Consiste en un trastorno de la conducta alimentaria que supone una pérdida de peso provocada por el propio enfermo y lleva a un estado de inanición.
Se caracteriza por el temor a aumentar de peso y por una percepción distorsionada y delirante del propio cuerpo que hace que el enfermo se vea obeso aun cuando su peso se encuentra por debajo de lo recomendado. En consecuencia, se inicia una disminución progresiva del peso mediante ayunos y la reducción de la ingesta de alimentos. También puede ser que la persona se vea afectada por atracones y después se recurra a la purga de los alimentos por el vómito o el uso de laxantes pero esta enfermedad esta catalogada como bulimia.
Afecta sobre todo a las mujeres de 13 a 25 años (esta cifra ha ido variando con el tiempo).
Este tipo de anorexia precisa no sólo una realimentación, sino también un tratamiento psicológico.
El tema es ampliamente discutido últimamente, pues determinadas actitudes modernas como la ropa cada vez más estrecha, o la aparición de modelos de pasarela cada vez más delgadas puede influir negativamente en el ánimo de muchas jóvenes que tratan de conseguir el supuesto cuerpo perfecto que la sociedad parece pedir.
Según muchos psicólogos, la solución a este problema pasa por formar a la juventud, escapar de esa moda de la delgadez extrema y enseñar a la gente a ser feliz con su propio cuerpo. En general, la persona afectada de anorexia tiende a negar el problema y se opone a la rehabilitación por miedo a subir de peso.
La bulimia o bulimia nerviosa (hambre de buey) es un trastorno mental relacionado con la comida. Su característica esencial consiste en que la persona sufre episodios de atracones compulsivos, seguidos de un gran sentimiento de culpabilidad y sensación de pérdida de control. Suele alternarse con episodios de ayuno o de muy poca ingesta de alimentos, pero al poco tiempo vuelven a sufrir episodios de ingestas compulsivas. Un atracón consiste en consumir en un tiempo inferior a dos horas una cantidad de comida muy superior a la que la mayoría de individuos comerían.
A pesar de que el tipo de comida que se consume en los atracones puede ser variada, generalmente se trata de dulces y alimentos de alto contenido calórico (como helados, pasteles o chocolate). Los individuos con este trastorno se sienten muy avergonzados de su conducta e intentan ocultar los síntomas. Los atracones se realizan a escondidas o lo más disimuladamente posible. Los episodios suelen planearse con anterioridad y se caracterizan (aunque no siempre) por una rápida ingesta de alimento.
Otra característica esencial de este trastorno la constituyen las conductas compensatorias inapropiadas para evitar la ganancia de peso. Muchos individuos usan diferentes medios para intentar compensar los atracones: el más habitual es la provocación del vómito. Este método de purga lo emplean el 80 – 90% de los sujetos que acuden a centros clínicos para recibir tratamiento. Los efectos inmediatos de vomitar consisten en la desaparición inmediata del malestar físico y la disminución del miedo a ganar peso. Otras conductas de purga son: el uso excesivo de laxantes y de diuréticos, enemas, realización de ejercicio físico muy intenso, ayuno,…


DESARROLLO
La población en riesgo está formada sobre todo por mujeres de cualquier clase social en países industrializados como los Estados Unidos, América Latina en general, la Unión Europea, Canadá, Australia, Japón, Nueva Zelanda y Sudáfrica.[][]
La bulimia  se inicia generalmente en la adolescencia o al principio de la vida adulta; generalmente en las mujeres (por cada 10 casos solo uno es un hombre). Los atracones suelen empezar después o durante un periodo de régimen dietético[]
Una de sus características esenciales consiste en que la persona sufre episodios de atracones compulsivos, seguidos de un gran sentimiento de culpabilidad y sensación de angustia y pérdida de control mental por haber comido en "exceso". Suele alternarse con episodios de ayuno o de muy poca ingesta de alimentos, pero al poco tiempo vuelven a surgir episodios de ingestas compulsivas.[]
Un atracón consiste en ingerir en un tiempo inferior a dos horas una cantidad de comida muy superior a la que la mayoría de individuos comerían.
Los individuos con este trastorno se sienten muy avergonzados de su conducta e intentan ocultar los síntomas. Los atracones se realizan a escondidas o lo más disimuladamente posible. Los episodios suelen planearse con anterioridad y se caracterizan (aunque no siempre) por una rápida ingesta de alimento.
Otra característica esencial de este trastorno la constituyen las conductas compensatorias inapropiadas para evitar la ganancia de peso. Muchos individuos usan diferentes medios para intentar compensar los atracones: el más habitual es la provocación del vómito. Este método de purga (patrones cíclicos de ingestión excesiva de alimentos y purgas) lo emplean el 80-90 por ciento de los sujetos que acuden a centros clínicos para recibir tratamiento. Los efectos inmediatos de vomitar consisten en la desaparición inmediata del malestar físico y la disminución del miedo a ganar peso. Otras conductas de purga son: el uso excesivo de laxantes y de diuréticos, enemas, realización de ejercicio físico muy intenso y ayuno.[]

Los trastornos en la alimentación presentan una de las tasas de mortalidad más altas dentro del grupo de los trastornos mentales. Se sabe relativamente poco acerca de los efectos o consecuencias a largo plazo de la bulimia. Las investigaciones más recientes sugieren que el pronóstico es diverso. La bulimia puede presentarse como un padecimiento a largo plazo, fluctuante durante muchos años, o bien como un problema de salud episódico, precipitándose en función de los eventos y crisis de la vida de quien la padece. A corto plazo, algunos informes médicos sugieren que hay una mejoría del 50 por ciento en el comportamiento (en los atracones y en las purgas) en aquellos pacientes que pueden comprometerse con un tratamiento.
Aún no han podido identificarse factores consistentes que permitan predecir el resultado del tratamiento. Sin embargo, la gravedad de las secuelas de las purgas puede ser un indicador importante del pronóstico; los desequilibrios electrolíticos, la esofagitis y la hiperamilasemia reflejan el hecho de que las purgas fueron más severas, y quizá generarán un pronóstico más desalentador.
[  


]En casos graves, la persona puede fallecer como consecuencia de un atracón muy severo, o incluso puede suicidarse.[
] En muchas ocasiones el enfermo presenta síntomas como ansiedad y suele ingerir ansiolíticos excesivamente para revertir el síntoma.
CONCLUSIÓN:

Las personas con anorexia o con bulimia suelen recibir el mismo tipo de tratamiento y formar parte de los mismos grupos de tratamiento. Esto se debe a que en muchos casos los pacientes padecen de ambos padecimientos, de manera simultánea. Algunos denominan a este fenómeno "intercambio de síntomas". Estas formas de terapia se centran tanto en los síntomas que llevan al individuo a presentar estos comportamientos como en los síntomas relacionados con la alimentación. Junto con la terapia, muchos psiquiatras recetan antidepresivos o anti psicóticos. Los antidepresivos se presentan en diferentes formas, y el que ha mostrado resultados más prometedores es la fluoxetina o Prozac. En un estudio que se realizó con un grupo de 382 personas con bulimia, aquellos que recibieron entre 20 y 60 mg de Prozac presentaron una reducción en sus síntomas de entre el 45 y el 67 por ciento, respectivamente. Es posible que otros muchos medicamentos funcionen, pero hasta ahora el Prozac ha mostrado los resultados más positivos.
Los anti psicóticos no se utilizan, aquí, en dosis menores que las que se aplican a los casos con esquizofrenia. Con un trastorno de la alimentación, el paciente percibe la realidad de otra manera y tiene grandes dificultades para comprender qué significa comer en condiciones "normales". Desafortunadamente, dado que este trastorno apareció incluido en la el Manual de diagnóstico y estadística de trastornos mentales (DSM), aún no se sabe cuáles serán los resultados a largo plazo de los tratamientos que han venido aplicándose a muchos pacientes con este problema. Por lo pronto, las investigaciones más recientes indican que un 30 por ciento de los pacientes recaen rápidamente, mientras que el 40 por ciento presentan síntomas crónicos.
La prontitud del tratamiento es uno de los factores más importantes para dar un pronóstico. Aquellas personas que lo reciban en las primeras fases del trastorno tendrán una recuperación más alta y más permanente.
Bibliografía:
Libro psicoterapia de la Anorexia nerviosa y la Bulimia autor: garnel y Garfunkel Ed. Guilford.(2000)
Enciclopedia Psicología trastornos de la alimentación pág. 239-250 ed. Trillas 2002.








VIOLENCIA INTRAFAMILIAR

VIOLENCIA INTRAFAMILIAR

L.PSICOLOGIA
GUILLERMINA ACUÑA HARO


INTRODUCCIÓN

En estos últimos años se ha venido dando una serie de programas y leyes en defensa de los derechos del niño y la mujer. Sin embargo, ¿eso nos asegura el bienestar?, ¿acaso estos programas y leyes bastarán para cesar los maltratos físicos y psicológicos que se producen día a día contra ellos?
Es necesaria una protección legal, pero es urgente que nuestra sociedad adquiera nuevos y mejores hábitos de crianza y convivencia.
Para lograr el cambio de esta situación se requiere, en un inicio, el replanteamiento de los papeles del padre y la madre frente a los hijos, con el fin de que éstos últimos en el futuro respondan a las expectativas de sus progenitores.
Debemos ir, entonces, en búsqueda de las causas que son la semilla de un ambiente familiar hostil y que, consecuentemente, producen una educación errónea en nuestros niños.
Cuando nos preguntamos qué entendemos por violencia la asociamos generalmente a la producida por la agresión física.
Violencia Cotidiana. Es la que venimos sufriendo diariamente y se caracteriza básicamente por el no respeto de las reglas, no respeto de una cola, maltrato en el transporte público, la larga espera para ser atendido en los hospitales, cuando nos mostramos indiferentes al sufrimiento humano, los problemas de seguridad ciudadana y accidentes.
 Violencia Política. Es aquella que surge de los grupos organizados ya sea que estén en el poder o no.
 Violencia Cultural. La existencia de un Perú oficial y un Perú profundo (comunidades nativas y campesinas), son distorsiones de los valores de identidad nacional y facilitan estilos de vida poco saludables.
 Violencia Delincuencial. Robo, estafa, narcotráfico, es decir, conductas que asumen medios ilegítimos para alcanzar bienes materiales. Toda forma de conducta individual u organizada que rompe las reglas sociales establecidas para vivir en grupo, establecida no ayuda a resolver los problemas.


DESARROLLO

La violencia constituye un elemento cotidiano en la vida de miles de niños y niñas en el Perú, siendo la violación y el abuso sexual que se cometen contra este vulnerable sector de la población, una de sus manifestaciones más dramáticas y extremas.
Los derechos vulnerados con las agresiones sexuales han sido constitucionalizados a nivel mundial, como muestra de su trascendencia. No obstante que tales agresiones involucran un problema de derechos humanos, coexisten al respecto diversas percepciones sociales, muchas de las cuales lo asumen como de segundo orden, silenciándolo, desconsiderándolo políticamente y tolerándolo; de modo que la mayoría de violaciones se mantienen en la impunidad.
Se diferencian así de la comunidad internacional, para lo cual la violencia contra la mujer es tema de la agenda pública y constituye un problema global que afecta los derechos humanos, y es un obstáculo para el desarrollo.
Al respecto, David Finkelhor sostiene que la victimización sexual probablemente es tan común en nuestras sociedades debido al grado de supremacía masculina existente.
Son múltiples los factores que contribuyen a producir y perpetuar la violencia, siendo fundamental, a nuestro juicio, la socialización, que forma individuos con roles diferenciados y asimétricos, y coloca a la vez en posiciones de subordinación a las mujeres y de dominación a los varones, adjudicándoles valores distintos.
La victimización sexual y su amenaza son útiles para mantener intimidada a la mujer. Inevitablemente, el proceso comienza en la infancia con la victimización de la niña.

Es una manera en que los hombres, el grupo de calidad dominante, ejercen control sobre las mujeres. Para mantener este control, los hombres necesitan un vehículo por medio del cual la mujer pueda ser castigada, puesta en orden y socializada dentro de una categoría subordinada.
Un factor importante que actúa en la reproducción social de este fenómeno es también el derecho legitimado que los padres y tutores tiene de utilizar la violencia física y emocional o sexual como medio eficaz de control y socialización, y se produce así una internalización y aprendizaje de estas conductas, las cuales se repetirán más adelante, garantizándose su permanencia, y otro elemento, no menos significativo, es la violencia ofensiva o sutilmente transmitida por los medios de comunicación, que difunden imágenes y mensajes cargados de sexo, discriminación y muerte, invadiendo y agobiando permanentemente a personas de todos los sectores sociales.





CONCLUSIÓN:
A fines de 1993 se promulgó la Ley 26260 que establece la política de Estado y de la sociedad frente a la violencia familiar. Esta ley constituye un recurso complementario al Código de los Niños y Adolescentes porque reconoce como actos de violencia familiar los de maltrato físico y psicológico entre cónyuges, convivientes o personas que hayan procreado hijos en común, aunque no convivan, y de padres o tutores a menores de edad bajo su responsabilidad.
Hasta ahora, la Ley 26260la cuál ha sido difundida básicamente como una ley de protección a las mujeres frente a la violencia familiar. Sin embargo, sus alcances protegen a estos dos grupos humanos que mayoritariamente son afectados por estas manifestaciones de violencia: a las mujeres y a las niñas y niños. En este sentido, constituye un recurso que creemos puede ser utilizado y redimensionado para proteger a los niños y niñas frente al maltrato en la familia. Esta norma tiene como objetivo fundamental comprometer al Estado en la erradicación de la violencia familiar. Está destinada a prevenir y proteger a las personas que son víctimas de violencia en el ámbito de sus relaciones familiares. Su importancia radica en plantear medidas en diversos niveles, siendo las más urgentes de atención:


Bibliografía:
Folletos.
Libro Violencia Familiar. María Isabel Rojas.Edic. Univ. Católica de Chile.1991.
Libro. Sexo, Niño y Sociedad.autor.Yolanda León y Julio Peche.Bibl. Peruana de Psicología.1987.
Enciclopedia de Psicología ed. Trillas “violencia intrafamiliar” pág. 105-130

Desarrollo de la Personalidad

El individuo se desarrolla gradualmente bajo la influencia combinada de factores  hereditarios,  del  ambiente  social  y  de  la  experiencia  personal. 
La integración en el mundo no se produce de manera preestablecida. Al nacer, a pesar de disponer de un potencial evolutivo casi ilimitado, el ser humano tiene un  sistema nervioso tan poco maduro que no es capaz de utilizar de forma espontánea los medios de comunicación imprescindibles para mantenerse con vida. Esto explica la necesidad primordial del bebé de tener contactos humanos reiterados y casi  ininterrumpidos. El niño aprende las primeras formas de adaptación al mundo: la integración afectiva repercutirá luego en el modelo general de los futuros contactos.

La base del desarrollo de la personalidad corresponde a nuestra forma de reaccionar ante la interacción constante de nuestros actos y el mundo: el mundo externo y el interior, los objetos y quienes nos rodean.

El ser humano manifiesta desequilibrios cuando no le es posible establecer o  mantener ningún tipo de relación con el ambiente o el mundo. Por ejemplo, un niño mostrará problemas psicológicos si no puede establecer relaciones afectivas constructivas con sus padres. El niño debe sentirse amado, pero también útil para sus padres, como ellos lo son para él: ésta es la base de una vida afectiva equilibrada. 
Así pues, para que la personalidad se desarrolle positivamente hay que satisfacer las necesidades humanas fundamentales




Tanto en niños como en adultos existe un grado considerable de psicopatología, ya que forman parte de nuestro entorno. En adultos se dan ataques de ansiedad cuando se siente perseguido, o cuando sienten terror por la oscuridad; estos miedos específicos y a ansiedades no específicas tal vez tengan su origen desde una etapa temprana.
Tal vez en la niñez su madre fue muy dominante y lo protegió en exceso o por lo contrario, recibió muy pocas protecciones y alivio cuando se encontraba frente a ansiedades infantiles. Todos estos aspectos se pueden mantener sujetos a control de las ansiedades internas. 
Todos sabemos de personas mal adaptadas y que no parece estar viviendo la vida usual, con facilidad puede anclarse una fuerte confusión; la tendencia de hacer equivalente la personalidad normal con la perfecta o la ideal. Se intenta abarcar las variaciones de la normalidad, más nunca se terminara de hacerlo, lo mismo ocurre con las experiencias y la conducta de la persona social normal, interna o externa.
Suele decirse que normalidad significa la habilidad para conformarse a lo que la sociedad espera de uno y por tanto, quien no logra adaptarse es anormal. Muchas personas se adaptan llevadas por la ansiedad. Las personas normales experimentan en sus sueños el mismo tipo de cosas que el psicótico experimenta cuando está despierto. Las personas expertas no le dicen al paciente diciéndole que esta imaginando cosas, pues esto puede resultar más agobiador que el experimentarlas en realidad.

La personalidad surge en sus primeras introyecciones e identificaciones, lo que nos permite desde niños interiorizar lo que vamos experimentando, ya que absorbemos todos lo que vemos, escuchamos o sentimos, dando algo de nuestro sello individual. Personas obligadas a aceptar responsabilidades de adulto antes de que hayan tenido la oportunidad de experimentar su infancia, se manejan de manera responsable, pero vacío, y actuara como una máquina. Mas en condiciones normales la persona se esforzara por compensar sus defectos y mantenerlos en un equilibrio psicológico dentro de los límites normales.

El desarrollo de la personalidad se establece bajo la influencia de factores hereditarios, del ambiente social y de la experiencia personal. Al nacer, se  tiene un sistema nervioso tan poco maduro que no es capaz de utilizar los medios precisos para mantenerse con vida. Esto explica la necesidad primordial del bebé de tener contactos humanos reiterados y casi ininterrumpidos. El niño aprende las primeras formas de adaptación al mundo: la integración afectiva repercutirá luego en el modelo general de los futuros contactos. 
La madre del recién nacido participa en la relación ya equipada con una personalidad compleja, producto de años de vida social. La madre aporta antecedentes de sus propias experiencias infantiles dentro del cuidado materno, aparte de sus fantasías y sueños. Si tuvo un place constante en dar y recibir amor, y si ha tenido un nivel saludable de autoestima hay posibilidades de que reciba a su bebe con amor maternal. Y si es de manera contraria pues el trato será inadecuado. Es principalmente a través de la madre que el niño se presente para volverse parte de la sociedad. 
Incluso en las madres aceptables surgen muchos problemas. Se han mencionado como causas de enfermedades, la ansiedad, la carga de la responsabilidad las limitaciones impuestas a la libertad. Las actitudes de aceptación, indiferencia o rechazo de una madre, que el infante experimenta, influyen de manera significativa en las relaciones de dependencia iniciales y en la evolución posterior de la independencia que el niño tenga.  
La dependencia suele darse como una regresión en la etapa oral, ya que no se nace con simbiosis, su experiencia oral adapta el medio ambiente, es la fuente de placer y es lo primero que se desarrolla de la percepción, puesto que por  la boca  distingue realidad externa de la interna.
A menudo el crecimiento del niño corresponde con total exactitud a la reasunción por la madre de su propia independencia, y estaremos de acuerdo en que una madre que no puede ir fallando gradualmente en esta cuestión de la adaptación sensible falla en otro sentido: debido a su propia inmadurez o a sus propias angustias, falla porque no le da a su infante razones para tener rabia.
La maduración y el desarrollo ocurridos en las funciones perceptuales, cognitivas o motoras del niño que le permiten organizar la realidad externa, son la base de las funciones de ego autónomo y son de carácter adaptativo, más que defensivo. 
Cuando comienza a disolverse la unidad simbiótica madre-niño comienza la fase de autoafirmación y este termina cuando entra en las luchas y los conflictos edípicos. Y el niño se esfuerza por independizarse y diferenciar que tiene una identidad propia, pero sin apartarse de la familia. 
En la etapa de control de esfínteres el niño muestra mayor interés por el control de esfínteres y por su producto. Ya que llega a ser aparte de nuevo, placentero. Los combates surgidos por este funcionamiento intestinal pueden provocar una fijación patológica. 
En cuanto a la fase edípica no hay duda de que una conducta normal de los padres hacia los hijos es parte constitutiva en la situación en la fase edípica, pues lo padres diferencian su amor por el hijo de su amor por la hija. 
En esta etapa el niño desarrolla un orgullo por su órgano genital y siente una urgencia de utilizarlo, siente sentimientos sexuales hacia la madre y celos hacia el padre. Pero por lo mismo tiene miedo de perder o ver dañado du órgano genital. En el caso de las niñas se sienten engañadas y piensan que les han privado de su órgano genital, se tiende a identificar con la madre y hace aumentar sus sentimientos de culpa de la culpa a causa del odio y del desprecio que también siente.
Para triunfar en su fase edípica, el niño necesita de ordenar sus impulsos sexuales y agresivos, fundirlos hasta conseguir fantasías más realistas y desarrollar una organización defensiva en la que utiliza la represión. El niño que ha logrado triunfar en su resolución de conflictos de Edipo conseguirá una organización del ego sumamente fortalecida, será una persona enriquecida, tendrá una estructura defensiva bien organizada, no sufrirá en la adolescencia perturbaciones severas y tendrá éxito en el camino de un amor adulto normal y sin agresiones. 
Por LN Daniela Medina Reveles

Depresion

¿QUE ES LA DEPRESION?

La depresión es una de las enfermedades más frecuentes de la población general y su presentación es cada vez mayor entre los pacientes crónicos atendidos en las consultas de medicina interna, habitualmente “disfrazada¨ como una patología (enfermedad).De la misma forma que su diagnóstico no siempre es fácil, establecer si un paciente ha mejorado y cuanto, puede ser muy complicado.
La escala de valoración de Hamilton para la evaluación de la depresión es una escala heteroaplicada, diseñada para ser utilizada en pacientes diagnosticados previamente de depresión, con el objetivo de evaluar cuantitivamente la gravedad de los síntomas y valorar los cambios del paciente deprimido.
Un trastorno como la depresión afecta el ánimo de manera radical y no como arranques emocionales que resultan de problemas particulares, los cuales generalmente, son de un tiempo mucho más corto. 
Algunos de los síntomas de la depresión son; caída del ánimo, perdida de energía e interés, sensación de enfermedad física o debilitamiento, baja concentración, apetito y sueño alterados, disminución de las funciones físicas y mentales.
Además, muchos problemas físicos, como dolores de cabeza, indigestión. Esto ocurre tan comúnmente que mucha gente se enfoca en estos problemas sin darse cuenta que está sufriendo depresión. Es probable que estos sean los sentimientos de: desesperanza, desamparo, culpa, ansiedad y tristeza.
Es por ello la importancia de acudir con un especialista de la salud en caso de presentar algún síntoma de los antes mencionados.

Fuente: M.J Purriños. Servicios de Epidemiologia. Dirección Xeral De Saude Pública. Servició Galego de Saude.
http://www.depresion.cl/que02.html
Por L.N Daniela Medina Reveles

lunes, 12 de septiembre de 2011

EFECTIVIDAD DE LA TERAPIA DE JUEGO NO DIRECTIVA

EFECTIVIDAD DE LA TERAPIA DE JUEGO NO-DIRECTIVA

                                                                       

                        PRESENTA: EDITH MARLENE HUERTA CRUZ


                                                     MAYO 2011 

 

  INTRODUCCIÓN
 
 
TERAPIA DE JUEGO NO - DIRECTIVA

La terapia de juego es un método que se sugiere para tratar a los niños, es una forma de ayudarlos a expresar sus emociones para que puedan lograr mayor autoconfianza y favorezca el desenvolvimiento de su desarrollo. Ya que a través del juego se tiene la opción de tratar y contribuir en el proceso evolutivo del individuo con el objetivo de brindar una mejor y más sana calidad de vida al infante.

Es por eso que  se expone la propuesta analizando su metodología para estudiar su efectividad, y  así personas inmiscuidas en el medio de la psicología logren interesarse en éste modelo y puedan aplicarlo. Se describe el modelo no-directivo, su utilidad y características, así como la relación del niño y el terapeuta, exponiendo como debe ser dicha relación y cuáles son los procesos básicos para que la terapia de juego no- directiva tenga éxito.

El contenido de esta investigación está dirigido sobre todo a los estudiantes de psicología, así como al público en general con la finalidad de comprender mejor la dinámica infantil.


Planteamiento del problema 

La efectividad de la terapia de juego no-directiva, es un área que aun no se encuentra suficientemente explorada,  es por tal motivo que se propone como instrumento terapéutico a través de la comprensión  de su proceso  ya que en este tipo de psicoterapia es el niño quien guía el procedimiento de la misma y el terapeuta se va adaptando al avance y seguimiento del infante.


Justificación

Al observar a los niños de nuestra  sociedad puede percibirse que el juego se encuentra presente día a día, la mayor parte del tiempo, el desarrollo de juego casi siempre pasa desapercibido para el adulto quien en algún determinado momento juzga, se involucra y reprime el proceso en que el menor se expresa. Esta situación acarrea la ignorancia y la incomprensión hacia las actitudes de los niños. Al apreciar niños jugando en sitios públicos, escuelas etc., es notoria la necesidad psicoterapéutica de nuestra sociedad infantil  atreves del juego.


Es muy importante recalcar que los infantes con la terapia de juego en ningún momento se sentirán juzgados o rechazados. Así mismo se le invitaría al adulto tutor del menor como a la sociedad en general a ampliar la visión con la finalidad de poder proporcionar mayor comprensión hacia los niños para poder brindar una adaptación más sana al infante.

    Es por lo anterior que surge la idea de proponer la aplicación de la terapia de juego no-directiva en nuestra sociedad. Para que los niños puedan tener un desarrollo optimo  a través de la utilización de sus propios medios para que sean capaces de lograr su autoconocimiento ya que en la terapia se  fortalecerán  sus recursos para que en un futuro lleguen a ser  individuos más sanos e independientes logrando un adecuado grado de autonomía.
Preguntas de investigación 
¿Qué es la terapia de juego no- directiva?
¿Para qué me va a servir  la terapia de juego?
¿Quién desarrollo teorías acerca de la terapia de juego? ¿Quiénes pueden utilizar la terapia de juego?
¿Por qué es importante que se conozca la metodología y efectividad de la terapia de juego? 
¿Dónde se puede aplicar la terapia de juego?


Objetivo general

Obtener datos más exactos acerca de la aplicación de la terapia de juego como método terapéutico, para poder llegar a la obtención de un resultado claro y objetivo, dando a conocer la extensión y metodología que se utiliza en el mismo, y  así pueda ser de utilidad para estudiantes, maestros, padres de familia y lectores en general e inclusive llegue a ser aplicado por los interesados en el área psicológica.

Objetivo Específico 

Conocer la efectividad de la terapia de juego no-directiva, la función del juego y si  a través de éste cómo medio de expresión el niño es capaz de llegar a lograr un  autoconocimiento; así como conocer la forma de intervención del terapeuta infantil.

METODOLOGÍA

Muestreo

El tipo de selección de muestra que utilizare es no probabilístico; en éste los sujetos implicados son el sector infantil es decir los niños y el terapeuta. Esta

Método  

Esta investigación es  de corte cualitativo; porque se analizara un contexto terapéutico para recolectar información datos sin que necesariamente sean representativos cuantitativamente, en este caso se analizan cuales son los juguetes que como instrumentos terapéuticos sirven para favorecer la expresión de los sentimientos de los niños.

Hipótesis

La terapia de juego no-directiva facilita al niño llegar al autoconocimiento. La terapia de juego se basa en el hecho de que el juego es el medio natural de autoexpresión que utiliza el niño. Es la oportunidad que se le brinda al infante para que pueda expresar sus problemas  y sentimientos por medio del juego. Al niño le será más fácil comunicar su problemática al terapeuta utilizando el juego, que decirla directamente ya que le resultara más fácil proyectar la problemática y los sentimientos negativos o en positivos según el caso, en los juguetes; el poder  actuar los sentimientos a través del juego hace que emerjan expresándolos abiertamente, así el niño puede enfrentarse a ellos, aprendiendo a controlarlos o a rechazarlos ya que en el juego es el propio niño quien manipula la situación, puede desahogar sus sentimientos en un muñeco, juguete o cualquier otro objeto sin ser juzgado. 

MARCO TEÓRICO 

Antecedentes históricos

La psicoterapia de los niños fue intentada primero por Freud (1909) para tratar de aliviar la reacción fóbica de su paciente Hans. Freud le sugirió al padre del paciente algunas formas para tratar de resolver algunos de los principales problemas de su paciente. El juego no se usó directamente en la terapia infantil hasta 1919 por  Hug-Hellmuth. 


   En 1928 Ana Freud empezó a usar el juego como una forma para atraer a los niños a la terapia. El fundamento de ésta técnica involucra el concepto de alianza terapéutica. El psicoanálisis tradicional sostenía que la mayor parte del trabajo de análisis se consumaba una vez que los aspectos saludables de la personalidad del paciente se unían a las fuerzas que el analista contraponía al YO enfermo del paciente. A medida que el niño desarrolla una relación satisfactoria, el énfasis del enfoque de la sesión se trasladaba lentamente del juego hacia las interacciones de tipo verbal. Ana Freud utiliza el juego como medio terapéutico.

     Melanie Klein (1932) utiliza el juego como sustituto de la verbalización, ya que es la forma de comunicarse del niño.

En 1938, Solomon desarrolló una técnica llamada “Terapia de juego activa” para usarla con niños impulsivos (acting-out). Solomon veía que esto ayudaba al chico a expresar su ira y temor a través del juego a través de la interacción con el terapeuta, el niño aprende a redirigir la energía usada antes en “Acting-out”, hacia conductas más aceptadas socialmente orientadas en el juego. Enfatiza el desarrollo del concepto del tiempo en el niño proporcionándole ayuda para separar la ansiedad de los traumas pasados y consecuencias futuras de la realidad de sus actos.

   Hambridge recreó directamente el suceso productor de ansiedad en el juego para facilitar la abreacción en el niño. Esta técnica se utilizó en una fase intermedia en la relación terapéutica previamente establecida, una vez que el niño tenía suficientes recursos (internos) del yo para manejar tal procedimiento intrusivo y directo.

   Erickson (1950) nos dice que el juego es una función del yo, un intento de sincronizar los procesos corporales y sociales con el sí mismo”. El juego tiene una función de comunicación. Es a través del juego que se ayuda a los niños a expresarse y posteriormente a resolver sus trastornos emocionales, conflictos, o traumas. Y además promover el crecimiento y el desarrollo Integral, tanto en lo cognitivo como en las interacciones con sus semejantes de manera apropiada.

La terapia de juego tuvo un desarrollo importante a partir del trabajo de Carl Rogers (1951) y Virginia M. Axline (1964-1969). La terapia de juego proviene de la escuela humanista y en esencia está centrada en el niño.

Estado de la cuestión 

La terapia de juego no-directiva

La terapia no directiva se basa en la suposición de que cada individuo lleva dentro de sí mismo, no solo la habilidad para resolver sus propios problemas de una manera efectiva, sino también el impulso de crecimiento que hace que la conducta madura llegue a ser más satisfactoria que la conducta inmadura.

   Este tipo de terapia comienza en la etapa en que el individuo se encuentra y basa en la configuración presente, permitiendo que los cambios ocurran, incluso de un minuto a otro, durante el contacto terapéutico. La velocidad de estos cambios depende de la reorganización de las experiencias que el individuo haya acumulado, así como sus actitudes, pensamientos y sentimientos que hacen posible llegar a la introspección: requisito indispensable para que la terapia tenga éxito.

    La terapia no directiva da permisividad al individuo de ser él mismo, acepta completamente su Yo sin evaluación ni presión para que cambie; reconoce y clarifica las actitudes emocionales expresadas reflejando lo que el cliente expresa.

    Debido al proceso mismo la terapia no-directiva además de ofrecer al individuo la oportunidad de ser él mismo, brinda también la oportunidad de aprender a conocerse, de poder trazar su curso de acción abierta y francamente.

    Para el niño, la terapia constituye un reto el impulso de comprenderse mejor, la velocidad que el niño utiliza en terapia varía según el individuo, pero el hecho es que ha ocurrido en muchos casos. Esto es una oportunidad para probar la hipótesis de que si se le permite, el niño puede y de hecho llega a ser más maduro, más positivo en sus actitudes y más constructivo en la manera de expresar su impulso interno. Éste impulso hacia la autorrealización, la madurez, plenitud e independencia, es el que crea también una condición de desadaptación, ya que puede tratarse de una determinación agresiva del niño por ser el mismo sin importar los medios que utilice para lograrlo, o bien de una fuerte resistencia al sentir que su completa autoexpresión se encuentra bloqueada. Es por esto que debe darse al niño la oportunidad de canalizar su crecimiento interno hacia una forma de vida más positiva y constructiva, al aprovechar ésta oportunidad el niño es capaz de resolver sus propios problemas, tomar decisiones y, responsabilidades de las que generalmente se le permite tener.

El juego como instrumento terapéutico

El juego propiamente como recurso terapéutico es la forma natural de aprender y de comunicarse del niño, por ello es utilizado en la evaluación y el tratamiento de problemas emocionales. Conocer y saber interpretar el significado del juego en los niños permite conocer lo que verbalmente le es difícil comunicar, el objetivo del juego en terapia es ayudar al niño a expresarse, elaborar y resolver sus conflictos emocionales y este tipo de terapia es recomendada en niños de 4 a 11 años de edad.

El juego tiene uso terapéutico debido a que:

- El escenario del juego el niño lo relaciona con el entorno que lo concierne.
- Un medio de juegos facilita la comunicación, expresión y permite la liberación catártica de                sentimientos, frustraciones, ansiedades, etc.
- Mediante el juego el adulto puede relacionarse con el niño.
- El juego permite al niño construir un mundo aparte y evadirse de la realidad para entenderla mejor.

El terapeuta y el niño

El terapeuta es sensible a lo que el niño piensa y expresa a través de sus juegos y verbalizaciones, y al reflejarle de una cierta manera estas actitudes expresadas emocionalmente, le ayuda a comprenderse mejor a sí mismo. Respeta al niño y cree en su habilidad para bastarse por sí solo y convertirse en un individuo más maduro e independiente si se le da la oportunidad de hacerlo. Para el niño la terapia constituye un reto a ese impulso interno que lucha constantemente por realizarse. Para el terapeuta es una oportunidad de probar la hipótesis de que si se le permite, el niño puede y de hecho llega a ser más maduro, más positivo en sus actitudes y más constructivo en la manera de expresar ese impulso interno.

El niño vive en su mundo propio y muy pocos adultos realmente lo comprenden. El tipo de relación que se establece entre el terapeuta y el niño, durante la terapia de juego puede revelar su Yo verdadero al ser aceptado por el terapeuta; y debido a esa misma aceptación, crece un poco su confianza en sí mismo  y aumenta su capacidad para extender los límites de la expresión de su personalidad.

Nuestra cultura supone dependencia en el niño, pero en su mundo interno continúa creciendo como un ser independiente. Durante la hora de terapia una vez que el niño siente confianza y acepta al terapeuta, así como éste lo acepta a él, lo hace partícipe de su mundo interno y al hacerlo extiende los horizontes del mundo de ambos.

La estructuración  

La palabra estructuración es utilizada en este caso para referirse al fortalecimiento de la relación terapéutica para que el niño comprenda la naturaleza de los contactos terapéuticos y, por ende, esté en posibilidad de utilizarlos plenamente. La estructuración no es una cosa casual, sino un método cuidadosamente planeado para introducir al niño a este medio de expresión personal que trae consigo liberar sentimientos y adquirir un mayor conocimiento de sí mismo. Esto se trata de establecer una relación.

La relación que se origina entre el terapeuta y el niño es el factor decisivo para el éxito o fracaso de la terapia. No es una relación fácil de establecer; el terapeuta debe establecer un esfuerzo sincero para comprender al niño y confrontar constantemente sus respuestas y evaluar su trabajo en cada caso, para que él también acreciente su entendimiento respecto a la dinámica del comportamiento humano.

Los ocho principios básicos.

Los principios básicos que guían al terapeuta en contacto del tipo no-directivo son muy sencillos, pero de enormes probabilidades cuando son ejecutados con sinceridad, consistencia e inteligencia. Los principios son los siguientes:

1.- El terapeuta debe desarrollar una relación interna y amigable con el niño, mediante la cual se establece una armonía lo antes posible.

2.- El terapeuta acepta al niño tal como es.

3.- El terapeuta crea un sentimiento de actitud permisiva en la relación, de tal forma que el niño se siente libre para expresar sus sentimientos por completo.

4.- El terapeuta está alerta a reconocer los sentimientos que el niño está expresando y los refleja de nuevo hacia él de tal forma que logra profundizar más en su comportamiento.

5.- El terapeuta observa un gran respeto por la habilidad del niño para solucionar sus problemas, si a éste se le ha brindado la oportunidad para hacerlo. Es responsabilidad del niño decidir y realizar cambios.

6.- El terapeuta no intenta dirigir las acciones o conversación del niño en forma alguna. El niño guía el camino; el terapeuta lo sigue.

7.- El terapeuta no pretende apresurar el curso de la terapia. Este es un proceso gradual y, como tal, reconocido por el terapeuta. 

8.- El terapeuta establece solo aquellas limitaciones que son necesarias para conservar la terapia en el mundo de la realidad y hacerle patente al niño de su responsabilidad en la relación.

Teoría

Terapia de juego-  Intervención terapéutica que utiliza el juego como medio para ayudar al niño a sobrepasar sus dificultades. 

     En esencia el método propuesto por Virginia Axline consiste en proporcionar al pequeño que manifiesta o que trata de ocultar un problema, la oportunidad viva y concreta de expresar sus emociones y sentimientos profundos, dándoles libre cause por medio del juego. En ese ambiente propicio, el niño revelará sus sentimientos y temores, su soledad afectiva, su sensación de fracaso y enajenación, y al mismo tiempo estará dando el primer paso para liberarse de ellos.

     La terapia de juego tipo no- directivo es efectiva durante el trabajo terapéutico pues la expresión de sentimientos y las manifestaciones de conducta lleva a una liberación efectiva de emociones que propicia una mejora en la salud mental del infante.

     La terapia de juego se basa en el hecho de que el juego es el medio natural de autoexpresión que utiliza el niño. Es una oportunidad que se le da para que exprese sus sentimientos y problemas por medio del juego, de la misma manera que un individuo puede verbalizar sus dificultades  en ciertos tipos de terapia con adultos. 

     Desde un punto de vista psicoterapéutico, el cuarto de terapia de juego es un lugar que propicia el crecimiento, por la seguridad que le ofrece: ahí el niño es la persona más importante, controla la situación, nadie le dice lo que debe hacer, nadie lo critica, ni lo regaña, ni obliga, se siente aceptado por completo y puede expresarse de manera abierta. Ahí es un individuo con sus propios derechos y se le trata con dignidad y respeto.  El sentir que de repente desaparecen las sugerencias, mandatos, represiones, críticas y desaprobaciones comunes del adulto, es una experiencia única para un niño, todo esto se reemplaza en la terapia por una completa aceptación  y permiso para ser el mismo. El terapeuta es sensible a lo que el niño siente y expresa a través de sus juegos y verbalizaciones y al reflejarle, de cierta manera las actitudes expresadas emocionalmente, le ayuda a comprenderse mejor a sí mismo; de esta manera el terapeuta lo estimula a ahondar, cada vez con mayor profundidad, en su mundo interno haciendo que surja su verdadero Yo.  
Los juguetes

Antes que nada no se puede dejar de lado que los niños poseen una gran capacidad de creatividad y cualquier objeto puede ser funcional, sin embargo y si se cuenta con los recursos económicos suficientes se puede montar un cuarto acondicionado y con un gran equipo de juguetes, si no se cuenta con el capital suficiente lo básico es aquello que represente a la familia, muñecos, objetos de casa, (con los cuales puede proyectar la relación de los miembros de la familia en el hogar); arcilla o arena , pintura, papel, gises,( estos se pueden utilizar para observar  la capacidad de control que el niño posee) soldaditos, pistolas de juguete, (son útiles para apreciar como el infante proyecta la agresión) títeres, (escenificar situaciones familiares o escolares del niño); colores, (sirve en ocasiones para detectar el estado de ánimo del niño) y un teléfono (apreciar la comunicación al igual que sus interrelaciones); además deben ser de material resistente y de fácil manipulación. Estos accesorios son fáciles de transportar en un maletín y sobre todo se podrá expresar de forma simbólica lo que ocurre en el medio más cercano al niño su familia.

CONCLUSIONES

El juego permite al niño construir un mundo aparte, evadirse de la realidad para entenderla mejor; el mundo del juego es entonces una anticipación del mundo de las operaciones serias. El juego prepara al niño para la vida seria. Por medio del juego el niño se aleja del mundo real y puede comprender ese mundo distinto al propio ósea el mundo del adulto, que a su vez va a conformar su futura personalidad, le permitirá incursionar exitosamente en el mundo de la actividad social y laboral, desempeñando en la infancia el mismo papel que el trabajo cumple en el adulto.

     De ahí la importancia fundamental del juego infantil; un niño que ha jugado de un modo adecuado será un adulto que se integre de manera constructiva y creativa a su realidad. Por  medio del juego el niño se prueba física y mentalmente, y esto le permite ganar autonomía y afirmar su yo.

     El niño no juega siempre a lo mismo, es decir, su juego tiende a evolucionar  conforme él mismo crece. Por tanto el progreso del juego está relacionado con todo el desarrollo evolutivo del niño. Es función, estímulo y formación del desarrollo infantil porque es instrumento de afirmación de sí mismo, le permite ejecutar sus capacidades físicas e intelectuales, pero también le ayuda a plantear y resolver sus problemas cotidianos de desarrollo y convivencia. El juego se encuentra relacionado con el éxito actual del individuo; por medio de este se conforma la base de la personalidad; si el niño juega es por una serie de razones que a simple vista parecen totalmente evidentes ya sea por placer, para expresar la egresión, para dominar la angustia y para establecer contactos sociales. El juego contribuye así a la unificación y a la integración de la personalidad, y permite al niño entrar en comunicación con los otros.
 
    Para finalizar debe quedar en claro que la hora de la terapia no es solamente otra hora de diversión o de contacto social, ni de expresión escolar, es la hora del niño. El terapeuta no es un compañero de juego, tampoco un maestro, ni una madre sustituta. Es una persona muy especial ante los ojos del niño; se convierte en el reflejo sonoro contra el cual el niño prueba su personalidad; es el que sostiene el espejo para que el pequeño pueda verse tal como es.  

BIBLIOGRAFÍA 

-Axline, Virginia (2000), Terapia de juego Edit. Diana México Pp.18-173

-Zarate, Laura y otros (2001) el juego como instrumento terapéutico. Como trabajar psicoterapia Gestalt con niños. 1ra Ed. Xalapa: Universidad Veracruzana Pp. 14-16.

-Barocio Rosa (2004), Disciplina con amor, Cómo poner límites sin ahogarse en la culpa Edit. Pax México Pp. 3 – 219.

-URL:http:/www.childrentrauma.org/cta.materials/glosario.asp   Consultado el 20 de abril del 2011.

-URL:http://www.cosasdelainfancia.com/biblioteca.juegos06.htm  Consultado el 20 de abril del 2011.
 
 

investigación pone  énfasis en el ambiente laboral  psicoterapéutico entre el psicólogo y el infante.